T i p o s   M a s c u l i n o s
d e   l a
M i t o l o g í a   A s t u r
El Trasgu: De posible origen indoeuropeo y conocido en toda Europa (duendes, gnomos, puck, ...). Es pequeño, enano, de no más de 80 cm. de estatura, tiene la piel negra u oscura, las piernas torcidas, con grandes uñas en las manos, la boca descomunal, la nariz aplastada, los ojos brillantes y pequeños, cuernos y rabo. Es muy delgado y cojo, pero aún así se mueve con rapidez asombrosa y suele dar asombrosos saltos. Su rostro tiene casi siempre una expresión burlona, a no ser que se le moleste y enfade. Suele vestir con gorra y blusón coloradas.

El trasgu tiene un agujero en la palma de su mano izquierda.

Perteneciente a la clase de duendes domésticos, se puede comportar de forma contradictoria, unas veces ayudando a los habitantes de la casa en la que habita, colaborando en las tareas del hogar y otras veces, tirando,ensuciando, ocultando las cosas, y comiendo glotonamente lo que encuentra en la cocina. Puede pasar de un estadio a otro sin ninguna razón aparente. Su presencia llega a ser muy molesta, tanto que algunos, para deshacerse de él se mudan de casa, pero él les sigue y dice: "Ya que todos vais de casa mudada, tambien vengo yo con la mi gorra encarnada".

Hay tres métodos para echar a un trasgu, siendo el segundo el más popular:

- Mandarle llenar una cesta agujereada de agua de mar. El trasgu al no poder cumplir con la tarea encomendada, se marcha avergonzado y nunca más vuelve a aparecer.

- Coger del suelo linaza, granos de trigo o arena, con su mano izquierda, estos se escurrirán por el "furacu" (agujero) de la mano y el trasgu se marchará al no poder cumplir con su misión.

- Mandarle poner blanca una pelleja de carnero negro restregándola contra las piedras del río.

Afortunadamente este duende no se caracteriza por su inteligencia.

Los asturianos aún cuentan historias del trasgu, pero sus apariciones son cada vez más escasas debido al avance de la tecnología, pues odia los ambientes contaminados y las máquinas.


El Sumiciu: Es un trasgu invisible que hace desaparecer las cosas y puede ser dañino para las personas. De ahi los dichos populares: "Parez que lo llevou el sumicio" o "Mal sumicio te suma". Uno de sus principales divertimentos consiste en hacer desaparecer aquel objeto que se acaba de depositar en la mesa, y en el momento preciso en el desea utilizarse. En ciertas lugares de la región existe una táctica para que este duende doméstico devuelva lo robado:

- Rezar una oración a San Antonio de forma rápida y sin equivocarse, puesto que si esto sucede el Sumiciu nunca devolverá lo que se llevó.

Otra de sus aficiones consiste en cambiar el vino de los barriles por agua.


Los Pautos: Pertenecen a la familia de los espíritus familiares o Lares. Estos apartan todo obstaculo de sus protegidos y les facilitan el logro de sus deseos. Este tipo de duende, se incluye dentro de la jerga popular y "tener Pauto", significa creer que una persona tiene influencia o ayuda de un ser diabólico o misterioso. Son invisibles, aunque se pueden encarnar de diferentes maneras, sobre todo en forma de animales.


Las Manonas: Se trata de una mano gigantesca y horrible que perturba todo en una casa, trastornando aperos y labranza y que tiene la virtud de embrollarlo todo. Una de sus principales aficiones consiste en apretar el cuello y el pecho de los durmientes, provocándoles pesadillas y dificultades respiratorias.

La Manona, también se denomina Pesadiellu, y puede transformarse en un enorme perro negro.

El Pesadiellu puede conjurarse rezando jaculatorias e invocando a ciertos Santos.


El Busgosu: Es otro mito indoeuropeo, aunque con antecedentes prehistóricos, que recuerda al "basojan" vasco, al "ourist" escoces, etc. Se trata de un duende lascivo o íncubo. Puede manifestarse de noche en el dormitorio, aprovechando el sueño de sus víctimas, para realizar sus fechorías. Hay teorías que indican más que un acercamiento sexual, un intento de absorber la energía del durmiente.


Los Malinos: Demonios que se introducen en el cuerpo de las personas, causandoles graves daños. Pueden meterse en el cuerpo de sus víctimas a través de la comida que ingieren, para evitarlo,es conveniente persignarse antes de comer cualquier alimento.

Generalmente se decantan por los más débiles, como es el caso de los niños y los ancianos.


Lloberos: Son hombres que se han criado con los lobos. No teniendo contacto con sus semejantes, se comportan como uno más de estos animales, sin embargo utilizan su inteligencia humana para ayudar a la manada, abriendo las puertas de los establos para conseguir el ganado doméstico, siendo así más perjudiciales que los propios lobos.

Tiene semejanzas con el "lobishome" gallego, y las historias que nos han llegado hasta entonces, cuentan que puede convertirse en "lobishome" el séptimo o noveno hermano de un mismo sexo.

También existen su alter ego femenino "las lloberas".


Nuberu: Es un mito indoeuropeo (relacionable con las leyendas nórdicas de Votan o con el dios céltico Taranus). Pudo ser un culto pre-cristiano, como se deduce de una pizarra goda del siglo VII hallada en Carrio (Villayón), que es un conjuro, quizá obra de una especie de "tempestariu" o especialista en ahuyentar las tormentas. Muchas veces se le cita con el nombre de Juan de Egipto, Juan Orito, etc., y se dice que vive en aquel lejano país y prestó ayuda a un asturiano que lo ayudó a él cuando vino a tirar pedrisco. Se le podría definir como genio de las tormentas. El Nuberu es el que trae las tempestades, va cargando las nubes y decide el lugar de descarga. Por lo general, va encapuchado, o con un sombrero, aunque también tiene la capacidad de transformarse en perro negro, macho cabrío o ser simplemente invisible. Sin embargo, lo más temible es su capacidad de crear la niebla más espesa, lo que hace que los pastores se pierdan en el monte y las reses se despeñen.


El Diañu Burlón: Es un malicioso personaje que se transfigura en ánimales o actúa de una forma no visible siempre con fines maliciosos. Este picaro diablillo es socarrón, se divierte colándose de forma invisible en las casas para ver desnudarse a las mujeres, o engañando a los campesinos de buena voluntad transformándose en niño abandonado, al cual tienen las mujeres que amamantar y limpiar, o en terco burro, que sale al paso de los pastores cuando regresan al pueblo.


El Sacauntos: Este personaje tiene muchos puntos comunes con el hombre del saco tan conocido en España. Se trata de un varón andrajoso, que extrae la grasa de los niños pequeños. Quizá tenga reminiscencias medievales, época de grandes hambrunas, en las cuales se dieron casos de antropofagia.
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